Vulgar realidad condenada al escepticismo sin sueños por los que luchar, ni lugares idílicos, ni seres a los que idealizar.
Triste realidad pues pinta hasta el más inocente y armonioso de los sueños de asquerosas indirectas y perturbados pensamientos, camuflados de gentiles gestos.
Divinos momentos efímeros que pierden la inmortalidad en cuanto se hacen explícitos.
Malditos sueños en los que crees, a los que aspiras, que visten de dulzura tan inalcanzables metas. Para ser otra vez eso, sueños, bonitos, soñados y terminados. Envueltos de una lujosa capa altisonante, por una palabra inflexible y única en su acepción, chupan tu yo más sensible, tu desconocido interior también único y secreto. Riegan la virtuosa y esperanzadora flor que joven marchitará.
Digno de admiración es soñar y creer en tan ilustres momentos. Pero, creces, vives, olvidas lo soñado y la rutinaria vida termina por vencer el aparentemente eterno sueño.
Mundano dolor, arbitraria política,idealizado amor, empapado consumismo. Perturbados juegos, macabras muertes. Asquerosa civilización.
Vida deshumanizada enmascarada con ociosas actividades sin sentido,que aumentan tu ignorancia y alimentan tu subconsciente de normas absurdas que nadie es capaz de cuestionar.

Por que no decir lo que piensas cuando lo piensas, por que no poder admitir tus debilidades y descifrarlas. Por que no aceptar un desengaño más, por que no susurrarme al oído lo que aquella persona te dijo de mi. Por que no, desvelarme todas tus inquietudes y tus decepciones. Por que no decirme con claridad lo que esperas de mi, por que no, decirme lo que pretendes conmigo, por que no explicarme cuales fueron tus inquietudes para desear conocerme, por que callarte, por que ignorarme, por que pretender algo que sabes que yo no pretendo, por que tu gran paradoja entre lo que aparentas y loque sientes, por que no desnudar tu corazon y mostrarme sus grandezas. Por que reír cuando quieres llorar, llora y llora, no encierres tus pensamientos en la gran jaula de la vergüenza, abre la puerta y deja que naden en otras conciencias, libéralos.

Cuando me he enamorado he sentido mariposas revoloteando nerviosamente en mi estómago, la dulce felicidad manifestada por constantes risitas tontas. He sentido una enorme impaciencia por abrazar y besar hasta saciarme al amado. He sentido una vinculación estrechisima con esa persona, tanto, que consideras tu vida sin esa persona y parece imposible. Me he sentido hundida en la miseria al sentir el más minimo rechazo. Me he sentido viva y afortunada, desafortunada y muerta. He sentido sus imperfecciones como las más perfectas virtudes. Me he senito ahogada y desconcertada. He llorado y he reído. Soñado con su amor y tenido pesadillas con su desamor…podría seguir escribiendo miles de sensaciones que he sentido al estar enamorada, sensaciones indescriptibles e incontrolables, pero tras mi gran experiencia de esa romántica desengañada, hace que al oír y manifestar todas estas palabras sienta un rechazo inevitable hacia dicho sentimiento.
Intento evitar toparme con una nueva persona que despierte mi más arrinconado punto de dulzura. Mi frialdad me protege ante cual sea de las situaciones anteriormente enumeradas. Esto crea una gran paradója sentimental, ya que jamás podre rechazar las descabelladas ideas románticas que yacen en mi interior pero si que podré ignorarlas, pero seguirán estando ahí... crezco insatisfecha encerrada en un mundo esceptico y pragmático.
Soy una romántica desengañada. Los constantes choques entre realidad e ilusión han hecho que mis más romanticas expectativas se congelen y no me permitan soñar más allá de lo que la pragmática realidad nos plantea. Para mí la romántica conquista de un galán ha perdido toda su dulzura para perseguir un único fin, sexo.
El sexo es genial, pero pierde todo el encanto en cuanto se hace explícito. Hoy en día la mayoría nos equivocamos pensando que con una alocada aventura nocturna desaparecerán todas nuestras insatisfacciones amorosas y nuestras carencias afectivas, pero eso es irreal y todas lo sabemos. Lo único que provoca dicha actuación es una alegría superficial e instantanea. ¿Nos sentimos realmente satisfechas cuando nos despertamos por la mañana y no obtenemos ni una señal de aquel galán que la noche anterior nos trató como a la más especial de las mujeres? Nuestra insatisfacción crece sin apenas darnos cuenta, y entonces nos refugiamos en esa independencia absurda, en perseguir fines superficiales que se traducen en más conquistas, esperando algún día encontrar aquella que dure para siempre.
Pues bien, así se está forjando la nueva sociedad del bienestar y así nos estamos degradando sin plantearnos que es lo que realmente nos pide nuestro cuerpo y que es lo que realmente queremos. Hace tiempo me di cuenta de este problema, pero la sociedad avanza y si pretendes que exista un cortejo digno como antes, un flirteo duradero, un conocimiento total de la otra persona antes que llegues al placer carnal, estas perdida. Hemos de diferenciar claramente lo que esperamos de la otra persona, y lo que esa persona espera de nosotros y actuar consecuentemente, jamás hacer nada que no te apetezca por la situación o por la ilógica frase de “¿qué pensarán?”.
Por otro lado, si perseguimos el único fin biológico, del sexo sin más, no nos podemos permitir el lujo de enamorarnos o pretender que nuestro “queridisimo” responda a nuestras expectativas amorosas y por lo tanto no empapemos esa vivencia de romanticismo cuando ya de primeras no ha existido, sería hipócrita y egoísta por nuestra parte.
Estas palabras pueden sonar algo desfasadas, y no pretendo condenar las aventurillas románticas por que tienen su punto dulce y excitante pero hemos de ser consecuentes, y actuar como nos dictan nuestros sentimientos ya que siempre que hagamos lo que responde a nuestro sentimiento será lícito encuanto nos referimos al farragoso campo del amor. Por lo contrario, si actuamos por impulso o por compromiso, jamás nos sentiremos satisfechas ni contentas con nosotras mismas, por lo menos a mi modo de ver las cosas.

(Dibujo de Willy Ariete)
El gran pulpo jamas pudo armar de sabiduría sus inmensos tentáculos,pero con su fuerza le bastó para derribar al ser humano que con su absurdo raciocinio intelectual no consiguió más que alargar su trágica muerte y sucumbir a la astucia sensitiva del colosal pulpo.

El cielo reluce azulado sin apenas una nube que le robe protagonismo... El mar brilla deslumbrando cada metal, marcando sus onduras al ritmo del dulce soplo del viento. Las palmeras y flores se visten hoy con su primaveral atuendo para asistir a la mejor orquesta que hoy los pajaritos protagonizan.
Las suntuosas montañas marcan hoy su esplendida figura, dejandonos ver hasta la roquita más joven. Miran perplejas al frente, al enemigo, pero no por eso menos bonito, horizonte. Una manta azulona cubre el sinfin de la tierra y crece hasta toparse con el otro azulado color del cielo, creando una delgada linea, marcando lo alcanzable de lo inalcanzable.
Necesito descansar...
Siento como el dulce sol acaricia mi espalda, con ese calor que solo la naturaleza sabe darnos, bronceando mi piel con suavidad y una extrema lentitud. Cuando el calor se excede nuestro sabio viento respira con suavidad dándonos un soplo de su fresco aliento, creando así, entre el sol y él, el mejor de los equilibrios para hallar una situación prefecta.
Descanso...
Llego a un alto nivel de relajación que pronto complementaré con un delicioso cigarrillo y culminaré esas caladas con un toque de Jack Johnson de fondo, escuchando su melódica voz entraremos en un relax total, tan completo que apenas recordaremos lo que es ese dichoso artefacto que nos recuerda constantemente en que minuto, segundo y hora vivimos, evidenciando todo aquello que has podido hacer o dejado de hacer hasta el momento...
Sucumbo al placer del descanso con tan pocos recursos.
EL CAMINO VITAL JAMAS SE DESVANECE, SIEMPRE ESTÁ AHI, DE TI DEPENDE QUE SEA HACIA LA SUPERACIÓN Y EL PROGRESO
Sueño con tus dulces besos acariciandome el cuello al ritmo de un dulce despertar.
Sueño con unir nuestras almas una vez más.
Sueño con sentirme una vez más, como aquella muñequita frágil a la que abrazabas durante la amarga despedida.
Sueño con volver a navegar por tus secretos más ocultos que sólo la dulce confianza nos sabe desvelar.
Sueño con sentir tu envelesada mirada en mi figura.
Sueño con sentir que tus labios me susrran un Te Quiero.
Sueño con una vez más hacerte mío y volver a sentir todo aquello en lo que ahora sueño, todo aquello que quedó como un dulce recuerdo sin más, un recuerdo que de tan dulce ha pasado a ser miserable y doloros. El tiempo ha disfrazado aquellas vivencias de puros sueños abandonados que ya ninguno recuerda.
Por qué no hay nada más desolador que una vida sin recuerdo, o una vida con un recuerdo esfumado y olvidado para otros pero permanente e inborrable para tí.
Sueño con arrinconarme en tu cama y no despertar jamás.
Sueño con seguir soñando...
Vivo recordando, mi optimismo en el amor no se desvanece gracias al intenso amor que una vez sentí. Pero parece imposible sentir dicha explosión de sensaciones con cualquier otro que no sea él. El mismo revoloteo, la pasión, la obsesión...Todo aquello que sienta al amar a cualquier otro no será más que una mera copia de lo que para mí fue el amor, por que vivir recordando es vivir comparando, y en el amor, cuando comparamos caemos en el grave error de vivir anclados en nuestro pasado. Así que llegando a una práctica conclusión, El Olvido, con su ignorancia y elocuencia será nuestro mejor aliado para combatir dicho recuerdo doloroso. Sin él, no seremos capaces de volver amar como la primera vez, no sentiremos ni la pasión más apasionada ni el amor más puro, ni la confianza, ni nada que se le parezca.
El Olvido nos abre las puertas hacia la conquista de un nuevo amor, sintiendo así, otras sensaciones que serán tan nuevas como lo fueron aquellas que sentiste la primera vez, con tu olvidado amor. Solo, él, nos ayudará a mantener serenidad y optimismo en nuestras vidas amorosas, así abrirás paso a nuevas expectativas y aun futuro recuerdo que con el tiempo también arrinconarás para dar paso a otra nueva etapa y a otro nuevo amor. ¿Por qué de que trata la vida sino de vivir el presente al límite? Ciertamente, de eso trata la vida y no puedes vivir el presente con plenitud anclado en el pasado porque el simple hecho de vivir recordando hace que las sensaciones vividas en el presente sean infravaloradas y que las sientas con menos entusiasmo que aquellas que recuerdas haver vivido.
Con estas palabras, no pretendo que nadie borre por completo sus recuerdos por que como he mencionado antes, no hay nada peor que una vida sin pasado. Pero debemos arrinconar nuestros desengaños amorosos y sellarlos como una etapa más, estando, así, preparados para amar puramente otra vez, sin prejuicios ni comparaciones por que el momento, la persona y las experiencias vividas hacen que cada vez que nuestro amigo Amor nos llama a la puerta lo sientas de forma distinta y probablemente cada vez mejor que la anterior.